Acondicionador de agua y mantenimiento del acuario

10 productos para peces.

Acondicionadores, bacterias de arranque y tratamientos de agua. La rutina de mantenimiento de un acuario es poca cosa y muy constante.

Acondicionador: siempre

El agua del grifo lleva cloro o cloramina. Es lo que la hace potable para nosotros y lo que daña las branquias de un pez y mata la población bacteriana del filtro.

El acondicionador lo neutraliza, y se usa siempre: al montar el acuario y en cada cambio parcial, sin excepción.

Deja también que el agua nueva alcance la temperatura del acuario antes de añadirla. Un cambio brusco de temperatura es un estrés serio, y en algunos casos el desencadenante del punto blanco.

Bacterias de arranque

Aceleran el establecimiento del ciclo del nitrógeno. Son útiles y no son magia.

Siguen haciendo falta las semanas de maduración, y sigue siendo necesario comprobarlo midiendo: el acuario está listo cuando amoníaco y nitrito dan cero de forma sostenida, no cuando se ha echado el producto.

También ayudan a recuperar el filtro tras una limpieza excesiva o tras un tratamiento con antibióticos, que arrasa la población bacteriana.

La rutina que funciona

Un cambio parcial semanal, en torno a una cuarta parte del volumen, sifonando el fondo a la vez para retirar los restos acumulados en la grava.

Eso es casi todo. Poco y constante.

Los cambios totales, que intuitivamente parecen más limpios, son peores: arrastran la población bacteriana y devuelven el acuario casi al punto de partida.

Sobre corregir parámetros

Aquí conviene ser prudente.

La mayoría de los peces de acuario se adaptan a un pH estable aunque no sea el ideal teórico de su especie, y toleran mucho peor los vaivenes.

Perseguir una cifra a base de productos suele generar oscilaciones peores que el problema original: bajas el pH, el agua vuelve a subir por la dureza del grifo, vuelves a bajar, y los peces pagan cada subida y bajada.

Si tu agua es muy dura o muy blanda, es más sensato elegir especies que encajen con ella que reformar el agua a diario.

Antialgas y clarificantes

Son parches. Funcionan a corto plazo y no tocan la causa, que casi siempre es exceso de luz, exceso de comida o pocos cambios de agua.

Úsalos si hace falta, pero corrige lo de fondo o volverás a necesitarlos en tres semanas.

Cómo está organizado esto

Es una subcategoría pequeña y puedes verla entera. Los tests de agua están en su propia subcategoría, y los medicamentos, en la categoría de salud.

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Preguntas frecuentes

¿Por qué no se puede usar agua del grifo directamente?

Porque lleva cloro o cloramina para hacerla potable, y eso daña las branquias de los peces y mata las bacterias del filtro. Se corrige con un acondicionador antes de añadirla, tanto al montar el acuario como en cada cambio parcial.

¿Sirven los productos con bacterias de arranque?

Aceleran el establecimiento del ciclo del nitrógeno, pero no lo sustituyen. Siguen haciendo falta las semanas de maduración y sigue siendo necesario comprobarlo midiendo: el acuario está listo cuando amoníaco y nitrito dan cero, no cuando se ha echado el producto.

¿Cada cuánto hay que cambiar el agua?

Lo habitual es un cambio parcial semanal, en torno a un cuarto del volumen, sifonando el fondo a la vez. Los cambios totales no son mejores: retiran la población bacteriana que mantiene el equilibrio y devuelven el acuario casi al punto de partida.

¿Hace falta usar productos para bajar el pH?

Rara vez, y con cuidado. La mayoría de los peces de acuario se adaptan a un pH estable aunque no sea el ideal de su especie, y toleran mucho peor los vaivenes. Perseguir una cifra a base de productos suele generar oscilaciones peores que el problema original.